FILLCORE INDUSTRIAL
FILLCORE INDUSTRIAL
La industria del chocolate, la confitería y la panadería industrial tiene requisitos de lubricación muy específicos: temperaturas de proceso entre 25 y 90 °C (templado del chocolate, hornos), ambientes azucarados que contaminan y corroyen, y la obligación de usar exclusivamente lubricantes con certificación NSF H1 en todas las zonas con riesgo de contacto incidental con el producto.
NSF H1: obligatorio en toda la zona de producción de chocolate y confitería
La certificación NSF H1 (contacto incidental permitido hasta 10 mg/kg en el alimento) es el mínimo exigible en todas las zonas donde el lubricante pueda entrar en contacto con el producto o el envase del producto. La certificación NSF 3H aplica a desmoldeantes y agentes separadores en contacto directo. Las normas FSSC 22000, IFS Food y BRC Food requieren documentar el uso de lubricantes NSF H1 en todas las auditorías.
El proceso de fabricación de chocolate implica temperaturas de 28–32 °C (templado) a 50–70 °C (fundido y conchado). Las atemperadoras de chocolate son los equipos más críticos: trabajan con manteca de cacao líquida a temperaturas precisas y cualquier contaminación altera la cristalización y la textura del producto final.
💡 MANTECA DE CACAO Y LUBRICANTES: compatibilidad
La manteca de cacao es una grasa vegetal sólida a temperatura ambiente (punto de fusión 34–38 °C) que puede contaminar los lubricantes de la maquinaria si hay fugas. A la inversa, el lubricante que llega al chocolate puede alterar su punto de fusión y textura. Los aceites PAO con base sintética son los más inertes y menos susceptibles a la contaminación cruzada con grasas alimentarias.
Las líneas de producción de caramelos duros, gominolas, chicles y productos azucarados presentan un desafío único: el azúcar en polvo es abrasivo cuando en seco y corrosivo (por la acidez de los jarabes) cuando húmedo. Los equipos de extrusión de gominola (pecnina, gelatina), las baterías de cocción de caramelo (160–180 °C) y los túneles de enfriamiento requieren lubricantes que resistan este entorno agresivo.
Las panaderías industriales operan con amasadoras de espiral o brazos (par elevado, baja velocidad), divisoras volumétricas, formadoras, fermentadoras y hornos de bandas o rotatorios. La harina de trigo es un abrasivo fino que penetra en cualquier sellado deficiente y contamina los lubricantes.
NSF H1 es obligatorio en todos los componentes con riesgo de contacto incidental con el producto: reductores, rodamientos, cadenas, bombas de chocolate, mecanismos de dosificación. Las normas FSSC 22000, IFS Food y BRC Food requieren documentar el uso de lubricantes NSF H1 en el plan APPCC.
Grasa PAO NLGI 2 NSF H1 para rodamientos. El aceite base PAO resiste mejor la contaminación por harina y agua. El espesante de poliurea o Li-complex es aceptable; evitar calcio simple que saponifica con el agua de la masa. Intervalo típico: 500-1.000 horas o cada 6 meses en producción de 2 turnos.
Solo como solución de emergencia absoluta. Los aceites vegetales se enrancian rápidamente formando ácidos que corroen los metales. No son aceptables como lubricante permanente en ningún punto mecánico de la maquinaria.
NSF H1: contacto incidental permitido (máximo 10 mg/kg en el producto). Se usa en reductores, rodamientos y cadenas. NSF 3H: desmoldeantes y agentes de liberación en contacto directo con el alimento (spray para moldes de bombones o pan). Toda la lubricación mecánica usa H1; los desmoldeantes de molde usan 3H o aceites vegetales aprobados.
El azúcar actúa como abrasivo fino en rodamientos y engranajes. Además es higroscópico: absorbe humedad formando un jarabe ácido (pH 4-5) que provoca corrosión acelerada. Los lubricantes para confitería deben tener alta viscosidad, buena resistencia al agua y aditivos sin metales que puedan acelerar la corrosión ácida.
FILLCORE envasa grasas PAO NSF H1, aceites CLP NSF H1 y lubricantes de cadena PAO NSF H1 para la industria alimentaria en formatos de 1, 5, 20 y 180 kg.